Redacción / Grupo Marmor
El satélite Landsat 9 de la NASA capturó recientemente unas impresionantes imágenes sobre la isla Vega, ubicada en la Antártida, donde la combinación de distintos elementos geológicos formó la perfecta silueta de una “calavera sonriente”. La agencia espacial desmintió rápidamente los rumores de redes sociales que apuntaban a un fenómeno sobrenatural.
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Según explicaron los investigadores de Earth Observatory, la cuenca del ojo corresponde a un nunatak, que es una gran formación rocosa sobresaliente. La zona de la boca está conformada por la acumulación de gruesos sedimentos glaciales, mientras que el contorno inferior de la mandíbula es delineado por el glaciar Bahía del Diablo.
Más allá de la curiosa ilusión óptica, las fotografías satelitales revelaron un preocupante desgaste ambiental. Al comparar los registros visuales obtenidos entre marzo de 2025 y octubre de 2026, los científicos notaron que amplias extensiones de nieve blanca desaparecieron para revelar capas de hielo oscuro mucho más vulnerables a derretirse.
El glaciólogo Mauri Pelto advirtió que el hielo expuesto absorberá mayor energía solar térmica, lo que acelerará dramáticamente la pérdida de las masas glaciares durante los próximos meses cálidos. Esta pérdida se agrava por el impacto constante de los fuertes vientos patagónicos y las elevadas temperaturas estacionales.

















