Redacción / Grupo Marmor
Este miércoles, varios países de Europa —encabezados por Francia y Alemania— anunciaron que trabajan en un plan conjunto para responder a las amenazas del gobierno de Estados Unidos relacionadas con Groenlandia, un territorio autónomo danés situado en el Ártico. La iniciativa busca coordinar acciones diplomáticas y medidas “convincentes” frente a cualquier intento de presión o cambio de estatus de la isla.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, informó que el plan será discutido con sus homólogos de Alemania y Polonia, entre otros aliados, y que no se actuará de forma aislada sino en conjunto con socios europeos. Barrot subrayó que la prioridad es defender la soberanía e integridad territorial de Groenlandia frente a lo que consideran señales de intimidación.
El anuncio se da en un contexto de renovada atención internacional después de que la Casa Blanca reiterara su interés en Groenlandia y no descartara diversas opciones —incluido el uso de la fuerza— para asegurar su control, argumentando motivos de seguridad nacional. Tanto Dinamarca como los líderes europeos han reafirmado que Groenlandia no está en venta y que su futuro debe ser decidido por sus habitantes y Copenhague.
Además de Francia y Alemania, países como España, Reino Unido, Italia y Polonia emitieron declaraciones de apoyo a Dinamarca y Groenlandia, reclamando el respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la defensa colectiva de la seguridad en el Ártico dentro del marco de la OTAN. Esto refleja una fuerte postura europea frente a lo que consideran una amenaza potencial a la estabilidad internacional.




























