Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevaron a cabo este sábado 10 de enero una segunda serie de bombardeos de gran escala contra el grupo Estado Islámico (ISIS) en territorio sirio, como respuesta al ataque ocurrido en diciembre que dejó tres ciudadanos estadounidenses muertos, informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
Los ataques coordinados con fuerzas aliadas tuvieron lugar alrededor de las 12:30 p. m. (hora del este de EE. UU.), y estuvieron dirigidos a múltiples objetivos vinculados con ISIS a lo largo de Siria, aunque las autoridades no han detallado cuántos blancos fueron alcanzados ni si hubo víctimas en los bombardeos más recientes.
Esta ofensiva forma parte de la “Operation Hawkeye Strike” (Operación Ojo de Halcón), ordenada por el presidente Donald Trump el 19 de diciembre de 2025 tras un primer ataque selectivo contra infraestructuras y depósitos del grupo extremista. La campaña de respuesta busca debilitar las capacidades del EI y prevenir futuros atentados contra fuerzas estadounidenses y sus aliados en la región.
El pretexto para estos ataques fue un emboscada registrada el 13 de diciembre en Palmira, Siria, en la que murieron dos soldados estadounidenses y un intérprete civil, hecho que motivó la escalada militar contra las posiciones y centros de operaciones de ISIS.
En un comunicado, el Centcom señaló que su compromiso con la eliminación del terrorismo no ha cambiado: “nuestro mensaje sigue firme: si hieres a nuestros combatientes, te encontraremos y mataremos en cualquier parte del mundo”, enfatizando que la acción busca proteger a las tropas y evitar nuevas agresiones extremistas.





























