La Casa Blanca difundió una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparece Donald Trump acompañado de un pingüino que porta una bandera de Estados Unidos, en alusión a su interés por ejercer control sobre Groenlandia. La publicación, replicada por cuentas oficiales del gobierno, desató una oleada de burlas y críticas en redes sociales.
El motivo principal del rechazo fue un error geográfico básico: los pingüinos no habitan en Groenlandia ni en el Ártico. Usuarios recordaron que estas aves viven exclusivamente en el hemisferio sur, lo que convirtió la imagen en símbolo de desinformación y desconocimiento territorial.
Las críticas surgieron en un contexto político tenso, luego de que Trump afirmara haber alcanzado un acuerdo con la OTAN para que Estados Unidos obtenga soberanía sobre zonas estratégicas donde mantiene instalaciones militares en Groenlandia. Sin embargo, autoridades locales desmintieron esa versión.
El primer ministro groenlandés, Jens Frederik Nielsen, aseguró que solo Groenlandia y Dinamarca tienen facultades para decidir sobre el futuro de la isla y dijo desconocer cualquier acuerdo con la OTAN o con Washington.
Especialistas recordaron que los pingüinos cumplen un papel clave en los ecosistemas marinos del sur del planeta y actualmente enfrentan amenazas como el cambio climático, la sobrepesca y la pérdida de su hábitat, factores ajenos por completo a Groenlandia.





























