Maricruz López/Grupo Marmor
Morelia consolida su posición como capital del sabor este 2 de febrero de 2026, donde la tradición de la Candelaria ha impulsado a los productores locales a innovar sin perder la esencia michoacana. En un recorrido por las calles de la capital, se observa que la demanda de este manjar prehispánico no solo se mantiene, sino que se ha diversificado con nuevas texturas y acompañamientos.
Como punto de referencia indispensable en 2026, los Tamales de San José continúan liderando la preferencia en el Centro Histórico. Ubicados en el emblemático jardín homónimo, estos puestos han sabido adaptarse a la modernidad manteniendo su técnica de vapor en ollas de barro. Este año, su atole de pinole y los tamales de costilla en salsa morita se han reportado como los más solicitados por los comensales que buscan una experiencia auténtica y rápida en el corazón de la ciudad.
Por otro lado, la Cenaduría La Inmaculada se mantiene como el destino familiar por excelencia para este 2026. Situada frente al templo del mismo nombre, este espacio destaca por su higiene y la consistencia de su receta, que muchos describen como la “más cercana al hogar”. Sus tamales de queso con rajas y el tradicional de dulce con fresa natural son la opción segura para quienes desean evitar las largas filas de los puestos callejeros sin sacrificar el sazón tradicional.
En la zona sur de la ciudad, los Tamales de la Avenida Acueducto, situados en las inmediaciones de la zona de hospitales, han ganado terreno este año gracias a su practicidad y tamaño generoso. Para este ciclo 2026, han destacado por su puntualidad en pedidos grandes para oficinas y empresas, siendo sus tamales de mole poblano y verde de pollo los protagonistas de las reuniones laborales este día de la Candelaria.
Para quienes buscan una experiencia con vistas panorámicas de la ciudad, la plaza principal de la Tenencia de Santa María de Guido sigue siendo el lugar predilecto. En 2026, este punto se ha especializado en la oferta de corundas de siete picos y tamales de leche, ideales para el clima fresco de la zona alta. La recomendación de los expertos locales para este año es acudir desde temprano, ya que la afluencia de turistas y locales ha crecido considerablemente, convirtiendo a Santa María en un corredor gastronómico imperdible.



















