Redacción / Grupo Marmor
Una artículo publicado en la revista The Lancet Psychiatry ha revelado que el Trastorno Depresivo Mayor (TDM) afecta al 6.8% de las mujeres a nivel mundial durante el primer año después de dar a luz, mientras que un 6.2% lo padece durante el embarazo. El análisis, que incluyó datos de más de 2 millones de mujeres en 90 países, destaca que alcanzan su punto máximo del 8.3% durante las primeras dos semanas posparto. Este trastorno se distingue de la “tristeza posparto” por presentar síntomas graves como fatiga extrema, tristeza profunda y pérdida de interés.
La investigación, liderada por la Universidad de Queensland, advierte que las estimaciones previas del 14% al 17% podrían ser poco fiables debido, el estudio encontró que las herramientas de detección habituales basadas solo en síntomas pueden sobreestimar las tasas de depresión entre un 71% y un 122% en comparación con un diagnóstico clínico completo. Aun así, se identificaron marcadas disparidades regionales, con las cifras más altas en el África subsahariana (hasta 16.6%) y las más bajas en las regiones de altos ingresos de Asia-Pacífico (3.3%).
Expertos consultados señalan que el impacto de este trastorno es devastador no solo para la madre, sino también para el desarrollo emocional del bebé y el núcleo familiar. Eduard Vieta, del Hospital Clínic de Barcelona, enfatiza que el embarazo es un periodo de mayor riesgo psiquiátrico y lamenta la falta de programas especializados que brinden una atención integral. Así como el estudio subraya que las primeras semanas tras el nacimiento son un periodo crítico donde la intervención oportuna es fundamental.
Se proponen la creación de protocolos claros de prevención, el uso de guías clínicas basadas en evidencia y una mejor detección para asegurar que las madres reciban tratamiento sin sobreestimar innecesariamente los casos.



















