Autoridades federales y estatales lograron la detención de Roberto de los Santos de Jesús, identificado como uno de los principales generadores de violencia ligados al robo de combustible en la región del Triángulo Rojo, tras permanecer prófugo durante aproximadamente una década.
El operativo se realizó en el municipio de Chignahuapan, donde el presunto líder criminal mantenía movilidad pese a los cercos de seguridad implementados en meses recientes.
Su captura fue posible luego de trabajos de inteligencia que permitieron ubicar sus rutas de desplazamiento y reducir su red de protección.
Investigaciones oficiales señalan que su grupo no solo operaba en la extracción ilegal de hidrocarburos, sino que también estaría relacionado con delitos como secuestro, extorsión, ataques a transporte ferroviario y agresiones contra corporaciones de seguridad en Puebla y zonas limítrofes con Veracruz.
Autoridades indicaron que detenciones previas dentro de su círculo cercano y conflictos internos entre células criminales facilitaron su localización, debilitando la estructura que lo mantenía fuera del alcance de la justicia.
Tras su aseguramiento, el presunto delincuente fue trasladado a instalaciones federales bajo un fuerte dispositivo de seguridad, mientras se reforzó la vigilancia en regiones estratégicas ante posibles reacciones de integrantes de su organización



















