Redacción / Grupo Marmor
Un análisis reciente de la Universidad Iberoamericana (Ibero) advirtió que los fenómenos meteorológicos extremos (como ciclones, inundaciones y olas de calor) podrían incrementar la mortalidad en el país hasta en un 15%, con efectos que persisten hasta dos meses después del desastre.
El estudio titulado “Cambio climático y salud en México”, desarrollado por el Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (Centrus), revela que el impacto de estos eventos no termina con el paso del fenómeno. Tras el impacto de ciclones, la mortalidad por accidentes puede dispararse hasta un 70%, mientras que las enfermedades virales y respiratorias suelen duplicarse debido a la proliferación de patógenos en el agua y alimentos tras las inundaciones.
Las proyecciones para México hacia el año 2060 estiman un aumento de temperatura de entre 1.4 y 2.5 grados centígrados, lo que intensificará la severidad de los desastres. El análisis destaca que grupos vulnerables como niñas, niños y adultos mayores son los más expuestos a padecer crisis de salud mental, las cuales pueden incrementarse hasta en un 50% tras vivir un evento traumático de este tipo.
De acuerdo con datos de Cenapred, los fenómenos hidrometeorológicos ya representan más del 83% de las pérdidas económicas por desastres en el país.



















