Redacción / Grupo Marmor
El Gobierno de Estados Unidos publicó este viernes las reglas de operación para reducir del 50% al 25% los aranceles impuestos al acero y aluminio importados de México y Canadá. Esta medida, que se planteó inicialmente desde octubre del año pasado, entra en vigor tras las recientes reuniones de alto nivel entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el representante comercial de E.U.A., Jamieson Greer.
El beneficio está dirigido exclusivamente a los productores del sector de vehículos pesados y medianos, así como a sus autopartes, dejando fuera a los vehículos ligeros como autos compactos, sedanes y SUV de uso particular. Según la información publicada en el Registro Federal de E.U.A., las empresas podrán disponer de este descuento siempre que cumplan con estrictos requisitos de origen y compromisos de inversión.
La Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, detalló que para acceder a este beneficio las empresas deberán demostrar que el acero fue fundido y colado en la región (regla de melted and poured) y que el aluminio fue refinado en México o Canadá. Además, las compañías están obligadas a presentar planes de inversión trimestrales y metas de producción que fortalezcan la capacidad industrial dentro de territorio estadounidense.
Este ajuste justo antes del inicio formal de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC): “Este procedimiento estaba pendiente y era una demanda recurrente en nuestras reuniones con la Secretaría de Comercio de E. U.A.”, señaló la dependencia mexicana.
El secretario Marcelo Ebrard reconoció que, aunque el objetivo ideal es la eliminación total de las tarifas impuestas bajo la Sección 232, esta reducción al 25% ES un alivio significativo para la competitividad del sector automotriz pesado mexicano.



















