Columna por: Claudia Luna Palencia
Siguen aumentando los roces entre España y Estados Unidos. Esta vez, una serie de correos electrónicos internos, en el Pentágono, han sido filtrados a varios medios de comunicación. En ellos se habla de la propuesta de la Casa Blanca para “castigar” a una serie de países aliados que han abandonado a Estados Unidos en su operación bélica contra Irán.
El presidente Donald Trump, de naturaleza vengativa, quiere dar una lección a los aliados europeos que no han dado ningún tipo de ayuda a la Unión Americana. Es más, ni siquiera han dejado que los militares norteamericanos utilicen sus bases en varios países europeos.
En estos emails se destaca que sería bueno “expulsar” a España de la OTAN por ser un “mal aliado” al que habría que darle una lección. Sin embargo, la Alianza Trasatlántica, formada por 33 países, no puede expulsar a ningún país miembro.
Lo que sí podría suceder (y tampoco es tan fácil) es que uno de los países miembros decidiera abandonar de forma voluntaria a la OTAN y cancelar su pertenencia.
Ante las amenazas filtradas, a este respecto, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, desestimó los informes de que Estados Unidos está planteando la idea de suspender a España de la alianza de la OTAN a la que pertenece desde 1982.
“No trabajamos con correos electrónicos”, dijo Sánchez a los periodistas cuando se le preguntó sobre el asunto en la Cumbre de la Unión Europea en Chipre. “Trabajamos con documentos oficiales y posiciones adoptadas, en este caso, por el gobierno de Estados Unidos”.
El mandatario aprovechó su estancia en Chipre, para reafirmar la oposición de España a la guerra de Irán, a la que ha calificado repetidamente de ilegal. Sánchez añadió: “La posición del gobierno español es clara: colaboración absoluta con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional.”
Desde el inicio de la guerra de Irán, España ha sido una de las voces críticas europeas acusando a Estados Unidos de arrastrar al mundo a un conflicto que no ha traído más que inseguridad y dolor.
España negó a Estados Unidos el permiso de usar bases operadas conjuntamente para atacar Irán y luego cerró su espacio aéreo a los aviones estadounidenses implicados en el conflicto.



















