Redacción / Grupo Marmor
El destino de los “hipopótamos de la cocaína” en Colombia ha dado un giro inesperado.
Ante el anuncio del gobierno colombiano sobre un plan para aplicar la eutanasia a 80 ejemplares de esta especie invasora, el multimillonario indio Anant Ambani ofreció un nuevo hogar a más de 15,000 kilómetros de distancia.
La población actual, que asciende a unos 200 ejemplares descendientes de los cuatro animales importados por Pablo Escobar en los años 80, se ha convertido en una amenaza ecológica para la cuenca del río Magdalena. Debido a que los intentos de esterilización han resultado insuficientes y la población podría superar los 500 individuos para el año 2030, las autoridades ambientales determinaron que el sacrificio era la opción necesaria para proteger el ecosistema local.
Anant Ambani, descendiente de la familia más rica de Asia, propuso trasladar a los animales a Vantara, un gigantesco centro de rescate y rehabilitación de 1,416 hectáreas ubicado en Jamnagar, India. Este santuario, inaugurado formalmente por el primer ministro Narendra Modi, ya alberga a miles de animales, incluidos elefantes y grandes felinos. Ambani sostiene que, como seres sintientes, se tiene la responsabilidad de salvarlos si existe una alternativa humana.
El traslado de 80 hipopótamos implicará retos en sedación, transporte especializado y protocolos sanitarios internacionales. Además, expertos señalan que mover a este grupo no resuelve el problema de fondo en Colombia, ya que los ejemplares restantes continuarían reproduciéndose.



















