La muerte de Ada Barrozo Quilo, de 44 años, es investigada como homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género en Caleta Olivia, luego de que peritajes forenses revelaran lesiones incompatibles con la versión presentada por su pareja, Sergio Navarro.
El hombre sostuvo ante autoridades que la mujer murió de forma accidental durante un encuentro íntimo, argumentando que la “aplastó sin querer”.
No obstante, los resultados de la autopsia determinaron que la causa del fallecimiento fue asfixia mecánica, además de múltiples fracturas en las costillas, lesiones internas y daños pulmonares, lo que apunta a la aplicación de fuerza prolongada.
De acuerdo con los primeros elementos de la investigación, la magnitud de las lesiones debilita la hipótesis de un accidente y refuerza la línea de un posible ataque violento.
Además, el acusado presentaba marcas en las manos compatibles con intentos de defensa por parte de la víctima.La causa también incorporó testimonios que advierten un posible historial de violencia dentro de la relación.
Personas cercanas señalaron episodios previos de control, agresiones físicas y conflictos frecuentes entre la pareja, lo que ahora forma parte de las líneas de investigación.
Otro aspecto que generó dudas entre los investigadores fue la reacción posterior al hecho: en lugar de comunicarse con servicios de emergencia, el sospechoso alertó a vecinos, quienes finalmente dieron aviso a las autoridades.Inicialmente el caso fue abierto como averiguación de causales de muerte, pero tras los resultados periciales fue reclasificado como homicidio agravado, mientras continúan estudios complementarios para reconstruir con mayor precisión la mecánica de lo ocurrido.
El imputado permanece detenido y a disposición de la justicia, en tanto la investigación sigue en curso.


















