redacción / Grupo Marmor
Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, señalado como uno de los principales operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue trasladado bajo un fuerte dispositivo de seguridad al penal federal de máxima seguridad de El Altiplano, en el Estado de México, luego de que un juez federal calificara como legal su detención y le dictara prisión preventiva.
El operativo de traslado se realizó la noche del 29 de abril desde instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), donde el presunto líder criminal permanecía bajo resguardo de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
El convoy estuvo integrado por unidades blindadas y elementos federales fuertemente armados, sin que se registraran incidentes durante el trayecto.
De acuerdo con autoridades federales, Flores Silva enfrenta imputaciones por portación de armas de fuego y cargadores de uso exclusivo del Ejército, delitos por los que permanecerá en prisión mientras se define su situación jurídica.
La audiencia de continuación fue programada para el próximo 4 de mayo, tras la solicitud de la defensa para ampliar el plazo constitucional.
“El Jardinero” fue detenido el pasado 27 de abril en Nayarit durante un operativo encabezado por la Secretaría de Marina, resultado de labores de inteligencia que se extendieron por más de un año.
Según reportes oficiales, el arresto se concretó sin disparos, pese a que el presunto capo contaba con un amplio esquema de seguridad.Las autoridades lo identifican como colaborador cercano de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, y uno de los perfiles con mayor peso dentro de la estructura operativa del CJNG.
Investigaciones lo señalan además como posible sucesor dentro de la organización criminal.Además de los cargos en México, Flores Silva cuenta con una orden de detención con fines de extradición a Estados Unidos, donde es requerido por delitos relacionados con narcotráfico internacional, lavado de dinero, homicidio y uso de armas de fuego.
Autoridades estadounidenses lo vinculan con la operación de laboratorios de metanfetaminas y redes criminales en varios estados del país.
El penal de El Altiplano, considerado uno de los centros penitenciarios más seguros del país, alberga a internos de alta peligrosidad y mantiene protocolos especiales de vigilancia reforzados desde la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2015.
Su ingreso a este centro confirma el nivel de prioridad que las autoridades federales han dado al caso.


















