Redacción / Grupo Marmor
Internacional.- El intento de evadir la justicia llegó a su fin para Erika María “N”, quien era buscada internacionalmente por ser la principal sospechosa de arrebatarle la vida a la exreina de belleza Carolina Flores. Su captura no solo destacó por poner fin a su etapa como prófuga, sino por la intensa reacción que tuvo al momento de ser interceptada por los elementos de seguridad en territorio sudamericano, donde intentó evitar a toda costa ser sometida.
De acuerdo con los reportes oficiales, la ubicación de la mujer se logró gracias a una exhaustiva labor de inteligencia y a la activación de una Notificación Roja de la INTERPOL. Tras varios días de no conocerse su paradero, las autoridades lograron rastrearla hasta Venezuela. Una vez que los agentes locales confirmaron su identidad, procedieron a ejecutar el operativo sorpresa, momento en el que la señalada mostró una fuerte actitud de oposición, forcejeando y lanzando diversos reclamos hacia los uniformados.
El caso que detonó esta persecución internacional ocurrió semanas atrás al interior de un departamento ubicado en la exclusiva zona de Polanco, en la Ciudad de México, donde la exreina de belleza fue encontrada sin vida. Las investigaciones capitalinas recabaron diversos indicios y videos de cámaras de seguridad que apuntaron directamente a Erika María “N”, quien logró abandonar el país poco después del hallazgo, obligando a las autoridades a solicitar el apoyo de corporaciones extranjeras.
Tras ser controlada durante el altercado de su captura, la mujer fue puesta bajo resguardo en una prisión venezolana mientras se notificaba del éxito del operativo a las autoridades mexicanas. Actualmente, permanece bajo estricta custodia enfrentando el proceso legal previo para definir las condiciones y los tiempos de su extradición a México, donde será presentada ante un juez para responder por sus presuntos actos.



















