Redacción / Grupo Marmor
Ciudad de México.- El caso de Fernando Yael “N”, el joven detenido por su presunta responsabilidad en la desaparición de su madre, Teresa Guadalupe Molina, ha dado un giro escalofriante tras la revelación de una serie de mensajes de WhatsApp. Las conversaciones, dadas a conocer por el periodista Carlos Jiménez, muestran que la noche en que la mujer fue vista por última vez, el imputado se encontraba discutiendo con ella exigiéndole dinero para continuar una fiesta, además de confesarle a un amigo que se encontraba bajo los influjos del alcohol y las drogas.
De acuerdo con la cronología de los mensajes, el amigo de Yael lo esperaba afuera del domicilio ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza la madrugada del 25 de abril. La investigación de la Fiscalía capitalina señala un lapso clave entre la 1:20 y la 1:40 de la mañana, momento en el que el joven dejó de contestar el teléfono. Durante ese silencio, el amigo le escribió preocupado tras escuchar ruidos extraños al interior de la casa; minutos después, Yael respondió justificando su demora al asegurar que su madre le había gritado y ya no lo había dejado salir.
A pesar de que los hechos ocurrieron esa misma madrugada, el imputado reportó la desaparición de su madre hasta el 1 de mayo, argumentando falsamente que creía que se había ido de viaje. Durante esos días, las indagatorias apuntan a que el joven estuvo utilizando el vehículo, el dinero y las tarjetas bancarias de Teresa Guadalupe. Actualmente, Fernando Yael permanece recluido en el Reclusorio Norte enfrentando cargos por desaparición, ya que las autoridades aún continúan con la intensa búsqueda para localizar el cuerpo de la víctima.



















