Redacción/ Grupo Marmor
Un nuevo caso de maltrato animal generó fuerte rechazo entre residentes y autoridades en Hawái luego de que un hombre fuera grabado mientras lanzaba una piedra contra una foca monje que descansaba cerca de la costa de Lahaina, en la isla de Maui. El episodio ocurrió el pasado 5 de mayo y actualmente es investigado por organismos estatales y federales.
La denuncia surgió gracias a Kaylee Schnitzer, una joven residente de 18 años que caminaba por Front Street cuando observó cómo una pareja se acercó demasiado al animal. Según relató, el hombre tomó una roca de gran tamaño y la arrojó directamente hacia la cabeza de la foca.
La joven logró registrar el momento con su teléfono celular y, junto a otro residente, dio aviso al Departamento de Tierras y Recursos Naturales de Hawái (DLNR), organismo encargado de la protección ambiental y de la fauna silvestre en el estado.
Tras el incidente, la foca se desplazó hacia unas rocas cercanas y permaneció inmóvil durante varios minutos, lo que aumentó la preocupación entre quienes presenciaron la escena.
Una especie protegida y en grave riesgo
La foca monje del Mediterráneo, conocida científicamente como Monachus monachus, es considerada una de las especies marinas más amenazadas del planeta. De acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), quedan entre 600 y 700 ejemplares en todo el mundo.
Estos animales habitan principalmente en el mar Mediterráneo y zonas del Atlántico oriental, y enfrentan múltiples amenazas como la pérdida de hábitat, la contaminación, la pesca accidental y la persecución humana.
La legislación estadounidense establece estrictas medidas de protección para estos mamíferos marinos. En Hawái, las personas deben mantenerse a una distancia mínima de 15 metros de las focas monje. El incumplimiento de estas normas puede derivar en multas elevadas e incluso penas de prisión.
Rechazo entre residentes y preocupación por el turismo
El video provocó una ola de indignación entre habitantes de Hawái, especialmente en un contexto de creciente preocupación por la convivencia entre turistas y fauna local.
Steve Ostroff, residente de Ala Moana, expresó su enojo y sostuvo que muchas personas “no respetan la naturaleza”. En la misma línea, Nelson Chauncey, vecino de Waimanalo, afirmó que algunos visitantes desconocen o ignoran las normas de conservación ambiental vigentes en las islas.
Schnitzer también pidió que el responsable enfrente consecuencias legales. “Primero sentí tristeza e impotencia. Después entendí que lo correcto era avisar a las autoridades y no acercarnos al animal”, comentó.
La investigación sigue en marcha
Funcionarios del DLNR confirmaron que el hombre identificado en el video aún no fue arrestado ni acusado formalmente, aunque la investigación continúa abierta.
Jason Redulla, jefe de la División de Conservación y Aplicación de Recursos, explicó que el sospechoso se amparó en sus derechos constitucionales y no brindó declaraciones. Mientras tanto, las autoridades recopilan testimonios y pruebas para remitir el caso a la Oficina de Aplicación de la Ley de la NOAA, que podría iniciar acciones a nivel federal.




















