Julieta Coria/Grupo Marmor
En el marco del Día de la Enfermera en México, una de las figuras más emblemáticas del imaginario popular vuelve a recordarse: la leyenda de La Planchada, la misteriosa enfermera que, según relatos difundidos en hospitales del país, continúa apareciendo durante la noche para cuidar a pacientes en estado crítico.
Testimonios de distintas generaciones describen a una mujer con uniforme perfectamente planchado, de presencia serena y actitud profesional, que recorre pasillos y salas de hospitalización en los turnos nocturnos. Algunos pacientes aseguran haber sido atendidos por ella en momentos delicados, aunque posteriormente el personal médico niega la existencia de una enfermera con esas características.
La leyenda señala que en vida fue una enfermera ejemplar, reconocida por su disciplina y pulcritud, pero también por una historia personal marcada por el dolor emocional y el abandono. Tras su muerte, su figura habría quedado ligada a los hospitales donde trabajó, convirtiéndose en un símbolo del cuidado que no descansa.
Con el paso del tiempo, “La Planchada” se ha consolidado como una de las leyendas urbanas más conocidas del país, especialmente entre personal de salud y estudiantes de enfermería, donde su historia suele contarse como parte del folclore de guardias nocturnas.
En este Día de la Enfermera, más allá del misterio, su leyenda también evoca el reconocimiento a una labor esencial: la entrega, la disciplina y el acompañamiento constante hacia los pacientes, incluso en los momentos más difíciles.



















