Andrea Marinie/Grupo Marmor
Pemex acordó realizar modificaciones en los contratos y pagos con proveedores con el objetivo de aplazar parte de su deuda hasta el año 2033, como parte de una estrategia financiera que compromete alrededor de 250 mil millones de pesos.
La petrolera firmó convenios para reestructurar adeudos y extender los plazos de pago con diversos proveedores y contratistas.
Esta decisión surge en medio de la presión financiera que enfrenta la empresa, ya que Pemex es considerada una de las petroleras más endeudadas del mundo, lo que genera preocupación sobre su situación económica actual.
Los acuerdos buscan dar liquidez inmediata y evitar afectaciones operativas; sin embargo, también implican modificar obligaciones financieras en los próximos años, situación que ha despertado inquietud entre empresarios del sector energético, debido a que muchas compañías dependen de los pagos de la petrolera para mantener sus operaciones.



















