Redacción / Grupo Marmor
En la localidad de Pablo Nogués, perteneciente al partido de Malvinas Argentinas en Buenos Aires, asesinaron a Pablo Sández, un joven de 22 años que fue ejecutado a balazos., durante la madrugada del pasado jueves, instantes después de que la víctima terminara de limpiar la vereda del kiosco de 24 horas en el que trabajaba.
De acuerdo con grabaciones de cámaras de seguridad y reportes aportados por los allegados, eran las 4:00 de la mañana cuando un grupo de al menos cinco sujetos, identificados como miembros de una banda delictiva local “Los Maciel”, arribaron al comercio.
Tras una serie de agresiones verbales e insultos, se desató una persecución en la que Sández y sus compañeros de trabajo intentaron ahuyentar a los atacantes; sin embargo, los delincuentes abrieron fuego de manera indiscriminada. Pablo recibió un impacto de bala mortal y cayó agónico sobre las calles Guayaquil y Alfonsina Storni.
El crimen desató la furia de los vecinos, quienes salieron a las calles a realizar cortes de vías y quemas de neumáticos. La situación se salió de control cuando, en un acto de justicia por mano propia, familiares del fallecido atacaron e incendiaron la vivienda del hombre señalado como el presunto autor material del homicidio.
El único detenido hasta el momento es uno de los hermanos de la víctima, arrestado por los disturbios y el ataque a la propiedad, mientras que los presuntos homicidas continúan prófugos de la justicia.
La familia de la víctima emitió duros mensajes en redes sociales en nombre de Pablo, quien era padre de dos niños pequeños. Asimismo, manifestaron un profundo malestar con la Fiscalía Descentralizada N° 22 de Malvinas Argentinas por la alarmante falta de avances en la investigación, advirtiendo que no detendrán las movilizaciones hasta que se capture a los integrantes de “Los Maciel”.


















