Redacción / Grupo Marmor
Estados Unidos.- Joaquín “El Chapo” Guzmán no se da por vencido. Desde su encierro en la prisión de súper máxima seguridad de Florence, Colorado, el exlíder del Cártel de Sinaloa ha emprendido una inusual campaña enviando cartas escritas a mano donde jura ser un “ciudadano inocente” y exige no solo un nuevo juicio, sino ser deportado a México.
En las misivas, redactadas en un inglés difícil de entender, el capo sinaloense acusa al gobierno mexicano de haberlo utilizado como “chivo expiatorio” por la severa violencia en el país, asegurando que su extradición fue totalmente ilegal. Guzmán Loera alega además que el jurado que lo condenó a cadena perpetua actuó bajo una fuerte intimidación por parte de las autoridades judiciales estadounidenses.
A pesar de su insistencia —llegando al grado de dirigir sus peticiones al alcalde de Brooklyn y al secretario de Estado, Marco Rubio—, la justicia norteamericana no cede. Apenas el pasado 4 de mayo, el juez federal Brian Cogan bateó tajantemente cinco de sus intentos anteriores, dejando en claro que los textos del narcotraficante “no tienen sentido” y carecen de cualquier mérito legal.



















