Redacción / Grupo Marmor
La tradición milenaria de depositar monedas o billetes para el “diezmo” durante las misas está evolucionando, ya que, a través de redes sociales, se ha viralizado un video que expone cómo un asistente, presuntamente dentro del Vaticano y otros templos emblemáticos de la Santa Sede, ahora ofrece la opción de realizar sus donativos y limosnas utilizando tarjetas bancarias y dispositivos móviles con tecnología de pago sin contacto (contactless).
Las imágenes muestran a los colaboradores de las iglesias portando las clásicas cajas de madera o canastas de recolección, a las cuales se les ha integrado una terminal punto de venta electrónica. En los clips se observa a los fieles acercar sus tarjetas de crédito, débito, teléfonos inteligentes o relojes digitales con carteras electrónicas (como Apple Pay o Google Pay) para concretar sus aportaciones en cuestión de segundos, conviviendo de manera simultánea con quienes todavía prefieren utilizar dinero en físico. Esta medida responde a una marcada tendencia global impulsada tras la pandemia de COVID-19, donde el uso de dinero en efectivo ha disminuido drásticamente, especialmente en recintos de alta afluencia internacional como la Basílica de San Pedro.
Como era de esperarse, el acontecimiento desató una oleada de debates, críticas y humor en las plataformas digitales, donde usuarios lanzaron comentarios irónicos cuestionando si los donativos “cobran comisión” o si es posible “pagar a meses sin intereses”. No obstante, esta estrategia de digitalización no es exclusiva de la Santa Sede; iglesias en países como el Reino Unido, Francia, España y los Estados Unidos ya han implementado esquemas similares con éxito, demostrando que incluso las instituciones más tradicionales buscan adaptarse a los hábitos de consumo de las nuevas generaciones.



















