Claudia Luna Palencia/Grupo Marmor
Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma que ya son 12 las personas contagiadas con hantavirus en el mundo, sus epidemiólogos intentan frenar la expansión del ébola en la República Democrática del Congo y en Uganda.
El organismo de la salud, con sede en Ginebra, no disimula su inquietud por la propagación del contagio y este viernes, el propio titular de la OMS, Tedros Adhanom, declaró que: “La situación es profundamente preocupante”.
Al cierre de esta semana, han sido confirmadas 177 muertes por ébola en el Congo y, hasta el momento, se mantiene una alerta internacional en la que la OMS percibe un elevado riesgo a nivel regional; pero bajo a nivel global.
Adhanom, pone el foco en la falta de recursos sanitarios en la región, primordialmente en el Congo, lo que dificulta el control de la infección; además, de la propia complejidad de la zona con varias disputas bélicas entre grupos locales y paramilitares.
Un grupo de científicos de la OMS han identificado un medicamento antiviral, el obeldesivir, que podría prevenir que las personas que entren en contacto con el virus del ébola, de la cepa Bundibugyo, terminen desarrollando la enfermedad.
Además, se ha registrado un incidente: una multitud de residentes de la localidad de Rwampara, en el noreste de la República Democrática del Congo, prendió fuego a un centro de tratamiento contra el ébola después de que las autoridades les impidieran recuperar el cuerpo de una víctima para enterrarla.
El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) recuerda que los pacientes contagiados con ébola presentan fiebre, dolor de cabeza, vómitos, debilidad grave; dolor abdominal, hemorragias nasales y vómitos con sangre.
En el Congo, la mayoría de los casos de personas que han fallecido por ébola tenían entre 20 a 39 años; y dos tercios han sido pacientes del sexo femenino.
En el Congo, este brote es el número 17 que se presenta desde 1976, aunque este en particular mantiene un foco virulento en expansión; y, sigue sin haber una vacuna.



















