Redacción / Grupo Marmor
Los hechos ocurrieron el pasado jueves en la Centennial High School, ubicada en Franklin, Tennessee, donde los directivos del plantel decidieron mantener el protocolo del evento al aire libre en el campo de fútbol, a pesar de una tormenta torrencial y la actividad eléctrica registrada el pasado sábado 23 de Mayo en Tennessee.
Amparados bajo la estricta política institucional de “llueva o sol”, las autoridades escolares se negaron a trasladar el acto al gimnasio de la institución, argumentando limitaciones de capacidad para los asistentes y la imposibilidad de modificar una agenda preestablecida, lo que obligó a cientos de estudiantes a permanecer desprotegidos ante las inclemencias del tiempo.
El desarrollo de la entrega de documentos quedó registrado en diversos materiales audiovisuales compartidos en las redes sociales, donde se puede observar de forma contundente cómo los alumnos, ataviados con sus togas y birretes, permanecen sentados en filas ordenadas sobre el césped completamente empapados. Los jóvenes esperaron pacientemente su turno para caminar hacia el escenario principal a recoger sus certificados de finalización de estudios mientras el cielo se caía a pedazos. Sin embargo, la persistencia de los organizadores en continuar el evento en un espacio abierto mientras caían rayos provocó una profunda frustración y molestia entre los padres de familia y asistentes, quienes expresaron públicamente su rechazo ante lo que consideraron una grave falta de seguridad y una exposición innecesaria al peligro en un día que debió ser puramente especial.
Mientras algunos usuarios de internet han aplaudido el estoicismo de los graduados por concluir su ciclo escolar sin importar las adversidades, una gran mayoría ha criticado severamente la falta de flexibilidad y empatía por parte de la directiva del plantel. Los cuestionamientos en plataformas digitales apuntan a que la administración escolar priorizó la logística y el espacio por encima del bienestar físico de la comunidad, transformando un momento de celebración y orgullo familiar en una experiencia de alto riesgo y malestar generalizado para todos los presentes.



















