Julieta Coria/Grupo Marmor
La comunidad indígena de Santa María Sevina, perteneciente al municipio de Nahuatzen, en Michoacán, anunció una nueva etapa de reorganización comunal y movilización social ante el incremento de la inseguridad y la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades estatales y federales.
A través de un pronunciamiento difundido por sus autoridades tradicionales y respaldado por la Asamblea General, los comuneros señalaron que su principal demanda es garantizar seguridad, paz, justicia y respeto a la vida dentro de su territorio, luego de denunciar que la violencia y los conflictos en la región continúan sin solución.
Entre las principales exigencias de la comunidad se encuentran:
- Mayor seguridad y presencia efectiva de las autoridades.
- Cumplimiento de acuerdos previamente establecidos con el gobierno.
- Respeto a la autonomía y organización comunal indígena.
- Atención a los conflictos sociales y de violencia que afectan a la región.
- Garantías para vivir en paz dentro de su territorio.
Los comuneros señalaron que, ante los “pocos resultados” del Estado mexicano y la “falta de voluntad política”, decidieron reorganizarse y tomar nuevamente el control comunal como medida de protección y resistencia.
Como parte de estas acciones, anunciaron su participación en la “Movilización Estatal por la Seguridad, por la Paz, por la Justicia y por la Vida”, realizada este 25 de mayo, la cual contempla protestas y la toma de la Casa de Gobierno de Michoacán en Morelia.
La movilización también busca visibilizar la situación que enfrentan diversas comunidades indígenas de Michoacán, donde los habitantes denuncian problemas relacionados con inseguridad, desplazamientos, conflictos territoriales y abandono institucional.
La comunidad cerró su posicionamiento con un llamado urgente: “¡Basta ya de la inseguridad sistémica en Michoacán!”.


















