Redacción / Grupo Marmor
La Cámara de Diputados aprobó en lo general, con 341 votos a favor del bloque oficialista y 124 en contra de la oposición, la nueva reforma al Poder Judicial impulsada por el Ejecutivo federal.
El dictamen avalado en San Lázaro contempla modificaciones constitucionales clave, destacando el aplazamiento de la elección popular de jueces, magistrados y ministros, la cual se moverá del año 2027 hasta el primer domingo de junio de 2028. Durante la sesión extraordinaria, que se prolongó por más de cuatro horas y media, legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tomaron formalmente la tribuna parlamentaria armados con pancartas y consignas para denunciar que las nuevas modificaciones representan un “bodrio constitucional” y un intento abierto por destruir el equilibrio de poderes en el país.
El debate legislativo alcanzó su punto más álgido durante la intervención del diputado priista César Alejandro Domínguez, quien acusó de manera directa a Morena y a sus aliados de promover la improvisación y debilitar la autonomía del sistema de justicia para someterlo al Poder Ejecutivo, sentenciando textualmente que el oficialismo busca consolidar una “corte patito”.
Los representantes de la oposición criticaron que los cambios abren la puerta para que la elección judicial de 2028 se empalme con una eventual consulta de revocación de mandato presidencial. Para ejemplificar los riesgos de la propuesta, el coordinador del tricolor, Rubén Moreira, subió al estrado con un mini acordeón musical en mano para advertir que los controvertidos exámenes de selección y las tómbolas degradarán la impartición de justicia en México a un simple juego político.
Por su parte, la bancada de Morena y sus aliados del PT y PVEM defendieron firmemente el proyecto argumentando que postergar la fecha electoral es una estrategia logística indispensable para evitar la saturación en las urnas durante los comicios intermedios de 2027, donde ya se disputarán más de 15 mil cargos públicos.
La diputada oficialista Mariana Benítez Tiburcio aclaró que la medida no sustituye la esencia de la reforma original, sino que otorga el tiempo técnico necesario a las autoridades electorales para simplificar las boletas, perfeccionar los filtros de evaluación contra perfiles ligados al crimen organizado y brindar mayor certeza al electorado. Tras declararse un receso al filo de la medianoche, la Mesa Directiva decretó que la discusión iniciará la mañana de este miércoles para posteriormente turnar la minuta al Senado de la República.



















