Redacción / Grupo Marmor
En el municipio de San Pablo Apetatitlán, Tlaxcala se registró la denuncia ciudadana en contra de un comandante de la Policía Municipal, a quien acusan formalmente de encabezar una red de corrupción y extorsión, enfocada principalmente en afectar a personas en estado de ebriedad. La molestia social escaló luego de que se difundieran las imágenes donde el mando policial arremete de forma física y arbitraria en contra de un civil en la vía pública.
El material, dado a conocer originalmente por el medio Prensa Orden de Tlaxcala, muestra el momento exacto en que el afectado ejercía su derecho constitucional de solicitarle al oficial que se identificara plenamente antes de proceder con una intervención. Lejos de cumplir con los protocolos legales y mostrar sus credenciales, el jefe policial reaccionó con soberbia y comenzó a forcejear con el ciudadano, procediendo a someterlo y arrestarlo con el único fin de silenciarlo. Ante este escenario, usuarios y licenciados en derecho recordaron la vigencia del Artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual estipula de forma estricta que nadie puede ser molestado en su persona, papeles o domicilio sin un mandamiento escrito de la autoridad competente que funde y motive la causa legal del procedimiento.
La detención injustificada ha provocado que la comunidad de Apetatitlán exija la inmediata intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y de las autoridades estatales para que se investigue a fondo el actuar del uniformado y del resto del cuerpo policial. Hasta el momento, el ayuntamiento de San Pablo Apetatitlán no ha emitido ningún pronunciamiento oficial respecto a la situación jurídica del comandante implicado ni sobre las sanciones correspondientes por violar las garantías individuales del civil.



















