Margarita Arreola/ Grupo Marmor
Con el rostro visiblemente cansado, los ojos hinchados de llorar y una mueca que refleja la pena del alma, los papás de Valeria, víctima de feminicidio en días recientes, acudieron a manifestarse por segundo día al Centro Histórico para exigir justicia y pena máxima para el asesino de su única hija.
“Queremos que le den la pena máxima, 100 años, no 50. Si por mí fuera, que le den 100 para que no vuelva a hacer daño, que no salga, porque esas bestias no se tientan para hacer el mal”, apuntó Leopoldo Garduño Jiménez, padre de Valeria.
Narró que la familia está deshecha por el dolor. Valeria era su única hija y Alexander N. se la arrebató de una forma cruel y despiadada. Añadió que tiene que confiar en la Fiscalía General del Estado porque el agresor debe pagar por lo que hizo.
Añadió que la Comisión Estatal de Atención a Víctimas se acercó para brindar apoyo, pero lo que necesitan primero es que el agresor no sea puesto en libertad y se le imponga la pena máxima.
En las primeras declaraciones denunciaron presuntas irregularidades en el proceso, como en la toma de la denuncia, así como el intento de extorsión que sufrieron por parte del agresor cuando Vale ya había sido asesinada.
En ese sentido, el papá de Vale descartó presentar denuncias contra personal de la FGE. Añadió que eso le toca a la dependencia hacer la revisión de su personal.



















