Jorge Rubio/Grupo Marmor
Un sacudón político sacude las oficinas de la FIFA. Carlos Cordeiro, hombre de máxima confianza y asesor clave de Gianni Infantino, dimitió de su cargo tras manifestar su desacuerdo rotundo con la iniciativa de dar entrada a inversionistas privados en la explotación comercial de la Copa del Mundo. Cordeiro, quien lideró la federación estadounidense y cuenta con amplia experiencia en el sector financiero, advirtió que ceder el control de una porción del torneo a través de una filial valorada en miles de millones de dólares resulta una decisión sumamente riesgosa e innecesaria para las finanzas del fútbol global.
La salida de esta figura estratégica deja expuesta la grieta en el entorno más cercano de la presidencia de la FIFA. Al despedirse, el exasesor remarcó que estuvo al margen de la elaboración de dicha propuesta y pidió a los líderes del balompié mundial defender la gobernanza e integridad del deporte. La baja de Cordeiro profundiza la crisis del proyecto comercial de Infantino, el cual ya arrastra una fuerte oposición por parte de confederaciones de peso como la UEFA y la Concacaf.


















