Jorge Rubio/Grupo Marmor
La fecha límite se acerca y casi dos terceras partes del mercado siguen sin registrarse. Aunque no habrá prórroga oficial, un periodo de gracia evitará el apagón inmediato, pero abre la puerta al complejo reto del “reciclaje” de números.
La cuenta regresiva para el registro obligatorio de líneas móviles entra en su etapa crucial. A pesar de que las autoridades no han dado señales de otorgar una prórroga oficial, millones de usuarios no se quedarán sin servicio de la noche a la mañana.
Si bien las restricciones operativas comenzarán a aplicarse a partir del 1 de julio, la legislación actual contempla un salvavidas temporal para quienes no hayan realizado el trámite.
El panorama del rezago en cifras
Al corte del 5 de junio, el avance del padrón telefónico revela una brecha alarmante entre los usuarios. Las cifras oficiales indican que solo se han registrado 56.7 millones de líneas, lo que representa apenas el 35.2% del mercado. Esto significa que cerca del 65% de los 161 millones de números activos en el país aún no se han vinculado a una identidad.
A partir del 1 de julio, las compañías telefónicas suspenderán de forma gradual la posibilidad de realizar llamadas y enviar mensajes SMS en los equipos rezagados. Sin embargo, la Ley en materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión otorga un periodo de gracia de 120 días para regularizar la situación. Durante estos cuatro meses, la línea quedará limitada exclusivamente para comunicarse con los servicios de emergencia.
El “reciclaje” de números: La zona gris del proceso
Si tras el periodo de gracia el usuario no registra la línea, el número entrará en el proceso de reciclaje, una práctica común en la industria para liberar recursos y reducir costos de mantenimiento. No obstante, los tiempos de espera varían drásticamente según cada operador.
Telefónica reutiliza las líneas tras 180 días de inactividad, mientras que Telcel espera un total de 246 días antes de volver a comercializarlas. Por su parte, AT&T es la compañía que más tiempo otorga, manteniendo el número inactivo hasta por 365 días.
Con la nueva regulación, este proceso de reasignación se vuelve mucho más complejo, ya que cada línea ahora debe estar estrictamente asociada a la identidad verificada de su nuevo propietario.
Los peligros de heredar un número usado
Especialistas en ciberseguridad y telecomunicaciones alertan que la falta de un protocolo estandarizado para limpiar las líneas antes de revenderlas representa un riesgo importante para los consumidores.
Al adquirir un número reciclado, el nuevo usuario podría enfrentar el problema de heredar vínculos digitales previos, lo que incluye recibir alertas, códigos de verificación o accesos a cuentas bancarias, redes sociales y plataformas digitales del dueño anterior.
Además, existe el riesgo de lidiar con historiales delictivos, lo que se traduce en sufrir el acoso de cobradores, investigadores o verse involucrado involuntariamente en números que fueron utilizados para fraudes o actividades ilícitas en el pasado.



















