“Robate el cielo” así despidieron las familias a dos extorsionadores asesinados por banda rival

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Redacción / Grupo Marmor

La madrugada del pasado sábado, las calles de la colonia San José Aculco, en la alcaldía Iztapalapa, se convirtieron en el escenario de un doble homicidio. Dos jóvenes identificados como Kevin ‘N’, de 19 años, y Andrik ‘N’, de 21 años, presuntos integrantes de la célula delictiva conocida como “Los Vaqueros”, fueron ejecutados en un ataque directo en lo que las autoridades perfilan como un ajuste de cuentas entre bandas rivales.

Los hechos ocurrieron durante la primera hora del sábado en el cruce de las calles Oncólogos y Sociólogos. De acuerdo con los reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), los jóvenes se encontraban en la esquina cuando fueron emboscados por dos sujetos a bordo de una motoneta azul, quienes les dispararon a quemarropa antes de darse a la fuga. Vecinos y familiares solicitaron el apoyo de los servicios de emergencia de inmediato. Al llegar al sitio, paramédicos del ERUM diagnosticaron que Kevin ya no contaba con signos vitales debido a un impacto que perforó su cráneo, mientras que Andrik fue trasladado de urgencia al Hospital General de Balbuena, donde falleció poco tiempo después a causa de las múltiples heridas de bala.

Vecinos de la demarcación identificaban a los hoy occisos como presuntos criminales de la zona oriente de la capital. El grupo delictivo de “Los Vaqueros” es investigado por la Fiscalía General de Justicia (FGJ) por delitos de extorsión a comerciantes, secuestro, homicidio y despojo violento de predios. Horas después del ataque, elementos de la SSC lograron la captura de uno de los presuntos agresores, identificado como Tonatiuh ‘N’, de 34 años, quien aún circulaba en la motoneta utilizada para el crimen y portaba la presunta arma homicida.

El caso generó revuelo en redes sociales tras la difusión de mensajes de despedida por parte de familiares y allegados, con frases como “no te tocaba pri, róbate el cielo” y “el destino nos separó porque sabía que juntos no nos frenaba nadie”, intentaron honrar la memoria de los fallecidos. Sin embargo, las muestras de afecto digital estuvieron acompañadas de fotografías donde los jóvenes posaban portando armas de fuego de grueso calibre, imágenes que ya forman parte de las carpetas de investigación para desarticular al resto de la organización criminal.