Redacción / Grupo Marmor
En el marco de la viudez, las estadísticas oficiales revelan un panorama de profunda vulnerabilidad de género en nuestro país, debido a que según los datos más recientes del Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México habitan 4.8 millones de personas viudas, una cifra que evidencia una disparidad contundente: 8 de cada 10 de estos casos corresponden a mujeres. En términos absolutos, el organismo registra 3.7 millones de mujeres viudas frente a 1.1 millones de hombres en la misma condición, lo que destapa claras tendencias demográficas y desigualdades estructurales que impactan directamente el tejido social mexicano.
Los indicadores clave del reporte institucional permiten dimensionar la realidad de este sector, comenzando por una marcada concentración de edad, ya que más del 70% de las mujeres viudas tienen 60 años o más. En este bloque de la tercera edad, la viudez afecta de forma directa al 34% de las mujeres, un contraste radical si se compara con el rango de edad de 30 a 59 años, donde esta condición apenas representa el 3.7% de la población femenina. Asimismo, la disparidad por género se vuelve evidente al analizar la población general de 12 años y más: la viudez alcanza al 8% de las mujeres del país, mientras que en la población masculina este indicador se reduce a tan solo el 3%.
Este reajuste familiar obliga a la gran mayoría de las afectadas a asumir roles de liderazgo económico y de manutención en condiciones sumamente adversas. El INEGI detalla que cerca del 77% de las mujeres viudas se convierten de forma automática en las principales jefas de su familia o de la vivienda que habitan. A pesar de cargar con la responsabilidad absoluta del hogar, este grupo se enfrenta a una severa brecha laboral y de desamparo financiero, puesto que cerca del 72% de las mujeres viudas que se encuentran ocupadas trabajando no cuentan con acceso a ninguna prestación de ley, sumado a que una gran mayoría carece por comp


















