Julieta Coria/Grupo Marmor
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la violencia en Sinaloa registró un incremento de 232 por ciento en los homicidios dolosos a partir de septiembre de 2024, luego de la captura y traslado a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada, hecho que detonó la confrontación entre las principales facciones del Cártel de Sinaloa.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario explicó que el aumento en los asesinatos ocurrió semanas después de la detención del capo, ocurrida en julio de 2024, lo que derivó en una escalada de enfrentamientos entre Los Chapitos y La Mayiza por el control de la organización criminal.
Harfuch señaló que el pico de violencia alcanzó un 234 por ciento, por lo que en diciembre de 2024 el Gobierno de México puso en marcha el Plan Sinaloa, estrategia que incluyó el reforzamiento del despliegue de fuerzas federales, el incremento de labores de inteligencia y operaciones focalizadas contra los principales generadores de violencia.
El titular de Seguridad aseguró que, a partir de la implementación de este operativo, la tendencia de homicidios comenzó a disminuir de manera gradual, aunque reconoció que Sinaloa continúa enfrentando episodios de alta violencia derivados de la disputa entre grupos criminales.
De acuerdo con datos oficiales, la captura de “El Mayo” Zambada marcó un punto de quiebre dentro del Cártel de Sinaloa, desatando una guerra interna que ha dejado miles de víctimas, desapariciones y desplazamientos en la entidad. En los últimos días, incluso se han registrado nuevos enfrentamientos entre fuerzas federales y presuntos integrantes de grupos delictivos en distintos municipios del estado.
Las autoridades federales sostienen que el objetivo del Plan Sinaloa es recuperar las condiciones de seguridad mediante una mayor presencia de fuerzas federales y acciones de inteligencia dirigidas a desarticular las estructuras criminales responsables de la violencia.















