Multimillonario que gastó fortunas en no envejecer es diagnosticado con enfermedad incurable

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Redacción / Grupo Marmor

Bryan Chile Johnson, el célebre multimillonario estadounidense de 48 años que gasta más de dos millones de dólares anuales en el “Project Blueprint” para alcanzar la juventud eterna, se enfrenta al diagnosticó de gastritis autoinmune (GAI), una enfermedad crónica incurable que, según sus propias palabras, hace que su estómago “se esté devorando a sí mismo”.

El magnate de Silicon Valley (quien saltó a la fama internacional por someterse a tratamientos extremos como transfusiones de plasma de su hijo adolescente o registrar sus erecciones nocturnas por computadora) admitió que el diagnóstico oficial llegó en mayo tras someterse a una colonoscopia, una endoscopia alta y cinco biopsias gástricas.

Irónicamente, el hombre que mide minuciosamente cada rincón de su biología pasó por alto esta condición durante más de una década. Según explicó Johnson en un extenso comunicado en la red social X (antes Twitter), el principal indicio de la enfermedad fue un nivel crónicamente bajo de ferritina (la proteína que almacena el hierro).

“El bajo almacenamiento de hierro se normaliza y rara vez se investiga cuando la anemia todavía no ha aparecido. Ese punto ciego fue lo que ocultó el mío durante una década”, detalló el biohacker.

Johnson reconoció que prácticas habituales en su estricto régimen, tales como el entrenamiento de alta intensidad, las sesiones de sauna y el uso de oxígeno hiperbárico, elevaron la demanda corporal de hierro, camuflando los síntomas del padecimiento.

La gastritis autoinmune es una inflamación crónica en la que el propio sistema inmunitario ataca por error a las células parietales del estómago, encargadas de producir el ácido gástrico. Este deterioro destruye la barrera protectora del órgano, reduce drásticamente la absorción de nutrientes esenciales como la vitamina B12 y el hierro, provocando anemia y elevando a largo plazo el riesgo de padecer cáncer gástrico.

El empresario, quien a inicios de este año afirmó que su meta es “alcanzar la inmortalidad para el 2039” y vivir hasta los 160 años, atribuyó el origen de este mal a los excesos de su vida pasada, marcada por la depresión crónica, el sobrepeso, altos niveles de estrés y una alimentación a base de comida chatarra.

Fiel a su estilo confrontativo con la ciencia tradicional, el magnate criticó las limitaciones de los tratamientos médicos actuales:

“Hoy en día, la medicina convencional se da por vencida ante la gastritis autoinmune y afirma que no hay nada que se pueda hacer salvo controlar la enfermedad. Queremos cambiar eso. En la era de la IA, la multiómica y el ADN, ninguna condición debería presumirse incurable simplemente porque nadie ha intentado aún curarla con las tecnologías actuales”.

Para contrarrestar el desgaste, Johnson ha comenzado a someterse a infusiones intravenosas de hierro y anunció que utilizará su fortuna para desarrollar “enfoques experimentales” con células diseñadas a medida que identifiquen y detengan a las células inmunes que atacan su estómago, buscando reescribir las reglas de una enfermedad que la medicina global cataloga como irreversible.