Estos son los futbolistas con cargos de violencia sexual y de género que participan en este Mundial

Banner

Redacción / Grupo Marmor

Mientras la pelota rueda en Estados Unidos, México y Canadá en el marco de la Copa del Mundo 2026, una realidad incómoda y persistente empaña la fiesta deportiva más grande del planeta. Lejos de los marcadores y las jugadas de fantasía, decenas de futbolistas activos, convocados y figuras internacionales arrastran procesos penales abiertos, antecedentes o graves denuncias formalizadas por presuntas agresiones, abusos sexuales y violencia doméstica contra mujeres, poniendo bajo el escrutinio público los protocolos de la FIFA y las federaciones nacionales.

Esta nota especial documenta los casos de futbolistas mundialistas que se encuentran bajo investigación, juicios activos o que fueron denunciados por agresión en función de género.

Empezando por el mediocampista estrella de la selección de Ghana y actual jugador del Villarreal de España (ex Arsenal), Thomas Partey, quien antes de que comenzara el partido debut de su selección contra Panamá, el gobierno de Canadá le negó formalmente la visa de entrada, provocando que se perdiera el encuentro en Toronto debido a las leyes migratorias canadienses respecto a delitos graves. La FIFA se deslindó de la decisión argumentando que la adjudicación de visados depende de las naciones anfitrionas.

Partey enfrenta en el Reino Unido un proceso penal activo con múltiples acusaciones presentadas por cuatro mujeres distintas por incidentes presuntamente ocurridos entre 2020 y 2022. La Policía Metropolitana de Londres lo acusó inicialmente de cinco cargos de violación y uno de agresión sexual, sumando dos nuevos cargos a principios de 2026. Aunque el jugador compareció ante la justicia británica negando todos los cargos y declarándose inocente, el juicio está previsto para resolverse hasta enero de 2027. A pesar del repudio público, su director técnico, Carlos Queiroz, defendió su convocatoria y Partey pudo unirse a la concentración en Boston para jugar el resto de la fase de grupos. La tensión llegó a la cancha cuando el defensor inglés Djed Spence se negó a saludarlo antes del partido, acción respaldada por la Federación Inglesa.

Otra figura de alto perfil internacional en el centro de la tormenta es el lateral del Paris Saint-Germain y capitán de la selección de Marruecos, Achraf Hakimi. En plena competencia, mientras el jugador se encontraba en suelo estadounidense preparándose para enfrentar a Escocia, el Tribunal de Apelación de Versalles ordenó formalmente que sea remitido ante el tribunal penal de Yvelines para ser juzgado por el delito de violación.

El caso inició en febrero de 2023 tras la denuncia de una joven que aseguró haber sido violada por el futbolista en su residencia. Hakimi niega las acusaciones y sus abogados sostienen que la denuncia es un intento de extorsión. El futbolista reaccionó a la notificación del juicio en redes sociales expresando que espera con ansias el proceso para “por fin hablar” y denunciando presunta complacencia de la justicia por su condición de figura pública.

La histórica participación del combinado de Cabo Verde, que logró calificar a los 16avos de Final, quedó marcada por una denuncia en plena Copa del Mundo. El delantero, capitán y máxima figura del equipo, Ryan Mendes, fue denunciado formalmente ante las autoridades de Nueva Zelanda por abuso sexual.

La acusación fue presentada por una ciudadana brasileña que se desempeñó como intérprete de la delegación durante unos partidos amistosos previos disputados en territorio neozelandés. Según el relato, los hechos habrían ocurrido en la habitación de hotel tras un partido, y la denunciante aportó documentación médica y fotografías que evidencian lesiones para respaldar su versión. El expediente permanece bajo investigación criminal activa y el comité disciplinario de la FIFA analiza posibles medidas disciplinarias.

La actual campeona del mundo, Argentina, también cuenta con nombres bajo la sombra de acusaciones graves en su plantel para este Mundial. El mediocampista Thiago Almada, quien ya fue campeón en Catar 2022 y forma parte de la lista definitiva en esta edición, arrastra una imputación legal en su país de origen tras una denuncia por presunto abuso sexual agravado y abuso grupal ocurrido en una vivienda de San Isidro en 2020. Hasta la fecha, el futbolista no registra condenas firmes y su situación continúa bajo controversia en los tribunales.

Asimismo, figura el defensor Facundo Medina, quien cuenta con antecedentes judiciales en Francia debido a una denuncia de violencia de género por parte de una expareja por hechos ocurridos en la misma región. El jugador fue investigado y recuperó su libertad, llegando al certamen mundialista sin una condena activa en su contra.

El debate sobre las acusaciones fuera de la cancha no se limita a los debutantes o jugadores en activo en este certamen; alcanza a las más grandes leyendas de la historia del deporte, como el astro portugués Cristiano Ronaldo. El delantero enfrentó una grave denuncia de violación interpuesta en el estado de Nevada por la estadounidense Kathryn Mayorga, quien afirmó que los hechos ocurrieron en una habitación de hotel de Las Vegas en el año 2009.

El caso, que se reactivó con fuerza tras la reapertura de las investigaciones por parte de la policía de Las Vegas en septiembre de 2018, expuso que en 2010 la denunciante llegó a un acuerdo extrajudicial con el futbolista. Este involucró un pago de $375.000 dólares a cambio de un acuerdo de no divulgación que la defensa de Mayorga buscó declarar nulo ante los tribunales.

Ronaldo rechazó categóricamente los señalamientos en sus comparecencias públicas y a través de redes sociales con un mensaje contundente:

“Niego firmemente las acusaciones en mi contra. La violación es un crimen abominable que va en contra de todo lo que soy y en lo que creo”.

El jugador calificó las publicaciones iniciales del medio alemán Der Spiegel como “noticias falsas” destinadas a promocionarse a sus expensas, asegurando mantener la conciencia limpia respecto al resultado de las investigaciones judiciales.

El mediocampista japonés Kaishū Sano fue arrestado en Tokio en 2024 tras una denuncia por agresión sexual. Sin embargo, la fiscalía local finalmente decidió no avanzar con la imposición de cargos penales, permitiendo que el futbolista volviera a la actividad profesional ordinaria y terminara siendo convocado para representar a su país en este Mundial.

Un caso diferente, pero que sigue en el debate público sobre la responsabilidad de los clubes, es el del inglés Mason Greenwood. Fue detenido en 2022 tras la difusión de imágenes de su expareja con lesiones y acusado de intento de violación y abuso. Sin embargo, todos los cargos fueron retirados en 2023 por la retirada de testigos clave, lo que no permitió sostener el proceso penal, aunque el caso persiguió su carrera deportiva.