Andrea Marinie / Grupo Marmor
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) declaró que en Afganistán al menos 3.7 millones de menores de cinco años se encuentran en alto riesgo de desnutrición.
Además, el organismo informó que esta situación podría intensificarse durante la temporada de mayor incidencia de desnutrición aguda, la cual se extiende de julio a septiembre.
Dentro del mismo reporte, titulado “Demasiado poco, demasiado tarde: la crisis alimentaria que enfrentan los niños pequeños en Afganistán”, la ONU señaló que cada vez existe un acceso más limitado a alimentos con alto valor nutricional, lo que agrava aún más la crisis.
De acuerdo con los datos proporcionados por el organismo, la desnutrición aguda ha empeorado en 26 de las 34 provincias afganas en comparación con el año anterior. Además, estas regiones concentran la mayoría de los casos más graves, representando el 83% de los casos de desnutrición aguda y el 77% de los casos de desnutrición moderada.
Ante esta problemática, UNICEF realizó un llamado para aumentar la inversión en programas de nutrición preventiva, atención médica, acceso al agua potable y educación social, con el objetivo de evitar que miles de niños enfrenten condiciones similares.



















