Julieta Coria/Grupo Marmor
Vestidos de estilo vintage, pan hecho en casa, rutinas de limpieza y una vida dedicada al hogar. Esa es la imagen que proyectan las llamadas “tradwives” (traditional wives o “esposas tradicionales”), un movimiento que gana cada vez más presencia en TikTok e Instagram y que ha abierto un intenso debate sobre el papel de la mujer en la sociedad.
Aunque muchas creadoras presentan este estilo de vida como una decisión personal, especialistas advierten que el movimiento suele promover una visión basada en los roles tradicionales de género, donde la mujer prioriza el hogar, la maternidad y el liderazgo del esposo, además de cuestionar algunos principios del feminismo contemporáneo.
El fenómeno ha crecido gracias a videos cuidadosamente producidos que muestran una vida doméstica idealizada. Sin embargo, investigadores señalan que, detrás de esa estética, algunas comunidades difunden discursos religiosos, conservadores e incluso posiciones políticas sobre temas como el aborto, los derechos LGBTQ+ y el llamado “voto por hogar”.
No todas las mujeres que se identifican como “tradwives” comparten esas posturas. Algunas afirman que simplemente eligieron dedicarse al hogar y consideran que esa decisión también forma parte de la libertad de elegir su proyecto de vida. Aun así, el movimiento continúa generando opiniones encontradas entre quienes lo consideran una elección legítima y quienes advierten que puede reforzar estereotipos de género.
Con millones de visualizaciones en redes sociales, el término #Tradwife se mantiene entre las tendencias internacionales y continúa alimentando el debate sobre los modelos de familia, el feminismo y los roles tradicionales en pleno 2026.



















