Redacción / Grupo Marmor
Tras el cierre en el MetLife Stadium, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tuvo una participación protagónica en la ceremonia de premiación de la Copa Mundial de Fútbol 2026, donde fue la encargada de entregar el Balón de Oro al mediocampista español Rodrigo Hernández “Rodri”, reconocido como el mejor jugador del torneo. La asistencia de la mandataria se realizó horas antes debido a las cancelaciones de vuelos comerciales por el mal clima en Nueva York; sin embargo, logró arribar a tiempo a la justa deportiva gracias al uso de una aeronave de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Vestida con un traje sastre color verde oscuro y un distintivo detalle de flor en la solapa, la Jefa del Ejecutivo presenció el encuentro desde el palco de honor y posteriormente subió al podio oficial de la FIFA junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney. Mientras Trump encabezó la entrega de medallas y la entrega del trofeo de campeones a la “Furia Roja”, Sheinbaum selló el simbolismo trilateral de las naciones organizadoras al otorgar la máxima distinción individual al centrocampista del club ibérico, consolidando el papel de México en la clausura de la primera justa mundialista de 48 selecciones.
El protocolo de gala en Nueva Jersey enmarcó la coronación de España como bicampeona del mundo, tras imponerse 1-0 ante Argentina con un solitario gol de Ferran Torres durante la prórroga, un tiempo extra forzado en gran medida por la expulsión del argentino Enzo Fernández al minuto 93. La ceremonia también dejó postales de gran contraste emocional, pues mientras la mandataria mexicana saludaba al cuerpo arbitral y a los nuevos monarcas del balompié, las cámaras captaron el desconsolado llanto de la leyenda albiceleste Lionel Messi, quien cerró con amargura y una discreta participación su última aparición en las Copas del Mundo.

















