Por Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor
El petróleo ya superó otra vez los 90 dólares por barril y la gasolina está a un precio máximo ante la nueva escalada de tensiones bélicas en Medio Oriente. Y, el precio del gas natural ha subido hasta los 60 euros el megavatio por hora, ante el temor a una ola de escasez si perdura el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Y, es que los europeos más que al verano ardiente que ya tiene a tope los precios de la luz con el uso constante de ventiladores, a lo que más temen verdaderamente es al largo y crudo invierno europeo. Y, es que, sin calefacción, sería impensable soportar las nevadas en muchas ciudades.
Ya son varios los analistas que advierten que los suministros de gas de Europa venían tensionados dado que el conflicto entre Estados Unidos e Irán retrasó la esperada recuperación de las exportaciones cataríes de gas licuado natural.
“Un inicio frío en invierno aumentaría sustancialmente el costo de cumplir el objetivo de 80% de almacenamiento de la UE. Aunque la seguridad del suministro sigue siendo alcanzable, el hecho de que abastecerse preocupe tanto impacta desde ahora mismo en el precio”, de acuerdo con Javier Ruiz, experto en energía de España.
El almacenamiento de gas europeo está por debajo del 54% de su capacidad, frente a 64% en el mismo periodo del año pasado. Y, es que, solo 26 buques de carga de gas natural licuado han logrado salir del atolladero del estrecho de Ormuz, desde el pasado 28 de febrero. En una situación de normalidad, por esta parte del mundo, deberían estar transitando entre 90 a 100 buques cada mes.
Los países europeos podrían tener que pagar unos 54 euros el megavatio por hora en otoño y más de 60 euros el megavatio por hora en invierno, presionando todavía más a la inflación.
La interrupción en las exportaciones cataríes de gas natural licuado ya ha afectado al suministro de gas. La última escalada bélica, se produce mientras los diplomáticos tanto, de Estados Unidos como de Irán, prosiguen las conversaciones de paz.


















