Julieta Coria /Grupo Marmor
Francia encendió la alerta sobre el impacto de las redes sociales en adolescentes. El país se convirtió en el primero de la Unión Europea en prohibir por ley que menores de 15 años abran cuentas en estas plataformas, ante los riesgos que especialistas han advertido sobre el desarrollo emocional y psicológico de los jóvenes.
La medida, aprobada por el Parlamento francés, obligará a las plataformas digitales a implementar sistemas de verificación de edad y evitar el acceso de menores a estas redes. De acuerdo con medios como France 24 y RTVE, la decisión responde a la creciente preocupación por los efectos del uso intensivo de redes sociales en la salud y seguridad de niños y adolescentes.
Detrás de la prohibición existe una preocupación creciente entre médicos y psicólogos: el cerebro adolescente todavía está en formación y la exposición constante a contenidos, notificaciones y la búsqueda de aprobación digital puede generar patrones similares a una adicción.
Especialistas señalan que estas plataformas están diseñadas para mantener la atención del usuario durante largos periodos, lo que puede provocar dependencia a los “me gusta”, comparaciones constantes, ansiedad, baja autoestima, problemas de sueño y dificultades de concentración.
La decisión francesa abre un debate internacional: ¿las redes sociales necesitan más controles de edad o la clave está en una mayor educación digital para niños y padres?



















