Redacción/Grupo Marmor
Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias “El R1”, es identificado por las autoridades como uno de los principales operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán. Tras años de bajo perfil, logró reorganizar una estructura criminal que extendió su influencia en el estado y parte de Jalisco.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, “El R1” encabezaba la célula conocida como “Los Rs”, dedicada presuntamente a actividades como extorsión, homicidios y narcotráfico. Además, en 2012 fue señalado, junto con su hermano “El R2”, por organizar narcobloqueos en Michoacán, Jalisco y Colima.
Su nombre volvió a cobrar relevancia tras su captura, luego de que el Gobierno federal lo señalara como el presunto autor intelectual del asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Asimismo, el secretario Omar García Harfuch reveló que también es investigado por el feminicidio de la influencer Valeria Márquez, cuya principal línea de investigación apunta a que el crimen habría sido ordenado a petición de su hijo, expareja de la víctima.
Las autoridades consideran que su detención representa uno de los golpes más importantes contra la estructura del CJNG en Michoacán, mientras continúan las investigaciones para esclarecer ambos casos.
Reportes de inteligencia señalan que “El R1” inició su carrera criminal a principios de los años 2000, en el Cártel del Milenio, donde “empezó desde abajo”. Fue en esa etapa cuando conoció a Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, de quien se ganó su confianza hasta convertirse en uno de sus operadores más cercanos. Tras la caída de aquella organización, ambos migraron al recién formado CJNG.
Sin embargo, su carrera criminal se vio interrumpida en septiembre de 2012, cuando un operativo federal en la colonia Providencia, en Guadalajara, lo detuvo junto con dos de sus hermanos: Rafael, “El R2” y Jesús Santiago Álvarez Ayala. Los tres fueron aprehendidos con armas largas y cortas, cargadores, cartuchos y equipo de comunicación.
Justiciay crimen
Para ese entonces, las autoridades ya lo consideraban el segundo hombre más importante del CJNG.
El R1 fue sentenciado en 2016 a 20 años de prisión por delincuencia organizada, pero su historia dio un giro en 2022, luego de una serie de impugnaciones, a través de las cuales, la jueza federal, Yolanda Chávez Montelongo, lo absolvió y ordenó su liberación el 19 de noviembre.



















