Margarita Arreola / Grupo Marmor
Todos los establecimientos donde hay máquinas tragamonedas son puntos de la delincuencia organizada, ya que esta actividad financia sus fechorías, así lo expresó el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, durante la destrucción de 721 maquinitas en las instalaciones del Estadio Morelos.
Ramírez Bedolla ahondó en que muchas veces los criminales amenazan y extorsionan a los dueños de los locales para que acepten pagar renta, luz y todo lo necesario para la operación de la actividad.
Pidió que haya denuncias para poder decomisar y posteriormente destruir los artefactos.
Señaló que en lo que va de la estrategia suman cerca de 4 mil 500 artefactos destruidos.
Añadió que en este tipo de actividades aparentemente inofensivas, donde hay música y color, también se venden drogas y es un riesgo para los niños y adolescentes, pues suman varios crímenes en este tipo de establecimientos.
Las maquinitas que se destruyeron eran de Morelia, Lázaro Cárdenas, Uruapan y más municipios.



















