Javier Velázquez/Grupo Marmor
Luego de confirmarse la detención de Ramón Ángel Álvarez Ayala como presunto responsable del asesinato de Carlos Manzo, la dirigencia nacional de Morena fijó postura y aseguró que el detenido no es ni ha sido militante del partido, por lo que rechazó cualquier vínculo con su movimiento.
A través de un pronunciamiento oficial, el partido sostuvo que Álvarez Ayala nunca perteneció a sus filas ni ocupó cargo alguno dentro de su estructura, en ese mismo documento, precisó que, ante los señalamientos que lo relacionan familiarmente con Roldán Álvarez Ayala, este último fue expulsado de Morena desde noviembre de 2025.
Morena afirmó que frente a este caso su movimiento tomó una decisión clara y oportuna, al sostener que no encubre a nadie ni tolera complicidades o colusión con el crimen, y que su compromiso es con la verdad, la justicia y la aplicación irrestricta de la ley.
En su posicionamiento, el partido recordó que desde noviembre de 2022 el expresidente Andrés Manuel López Obrador denunció públicamente la liberación de Ramón Ángel Álvarez Ayala y advirtió sobre prácticas de impunidad que persistían en el sistema judicial heredado, aseguró que casos como este justificaron la transformación profunda del Poder Judicial.
Finalmente, el partido señaló que la presidenta Claudia Sheinbaum ha dado continuidad a esa línea, al exigir el esclarecimiento total del asesinato de Carlos Manzo y al impulsar el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Bajo el principio del Humanismo Mexicano, insistió en que nadie está por encima de la ley y que Morena no protegerá a delincuentes ni encubrirá responsabilidades.



















