Jorge Rubio/Grupo Marmor
Este primer viernes de agosto se festeja el Día Internacional de la Cerveza, una fecha dedicada a rendir homenaje a una de las bebidas fermentadas más antiguas y populares del planeta. Millones de aficionados alrededor del mundo se suman a esta efeméride alzando sus tarros para brindar por la camaradería, la diversidad de estilos y el impacto cultural de esta bebida.
La tradición nació en el año 2007 en la ciudad de Santa Cruz, California, cuando un grupo de amigos liderado por Jesse Avshalomov decidió establecer una jornada especial para disfrutar de esta bebida. Lo que comenzó como un modesto festejo local en un pequeño bar de la zona cobró tal fuerza que, para 2008, la propuesta comenzó a extenderse rápidamente hacia otros países y continentes.
El propósito central de esta celebración abarca tres pilares fundamentales: reunirse con amigos para disfrutar del sabor de la cerveza, honrar el trabajo de los maestros cerveceros y meseros que la elaboran y sirven, y unir al mundo bajo la bandera de la convivencia celebrando las distintas cervezas de todas las naciones.
Inicialmente se fijó el 5 de agosto como la fecha fija; sin embargo, debido a su crecimiento internacional, los organizadores decidieron trasladar la festividad al primer viernes de agosto a partir de 2012, garantizando así un fin de semana propicio para las reuniones, catas y festivales en más de 50 países.


















