Redacción / Grupo Marmor
Una riña clandestina terminó en tragedia en la ciudad de Osorno, Chile, donde un joven de 28 años de edad perdió la vida tras recibir una brutal golpiza. De acuerdo con los reportes de medios internacionales, la víctima identificada como Bastián Uribe Silva permaneció internada durante 4 días en estado crítico hasta que los médicos confirmaron su muerte cerebral, por lo que finalmente fue desconectado de los aparatos que lo mantenían respirando.
Las investigaciones señalan que el fatal encuentro se llevó a cabo en el subterráneo de un bar céntrico, un lugar que funcionaba como un verdadero club de la pelea. Tras los hechos, la policía logró detener al agresor de nombre Marcos Martínez Rumillanca, quien inicialmente había sido procesado por lesiones graves y puesto bajo arresto domiciliario nocturno, pero ante el deceso del joven, la fiscalía confirmó que será imputado formalmente por el delito de homicidio.
La fiscal encargada del caso, María Angélica de Miguel, explicó que los dictámenes médicos revelaron un factor determinante en este trágico desenlace. Se dictaminó que el fallecido padecía una serie de patologías preexistentes que agravaron significativamente su estado de salud, ya que su cuerpo no soportó el inmenso esfuerzo fisiológico que requirió el combate, sumado a la gravedad de los impactos físicos que recibió por parte de su contrincante durante el pleito.
Actualmente, el ministerio público mantiene una investigación abierta para rastrear a los verdaderos organizadores de este circuito de violencia. Las autoridades tienen en la mira una cuenta de la red social Instagram que supera los 500 seguidores, desde la cual presuntamente se coordinan estos encuentros ilegales a base de puñetazos no solo en Osorno, sino en distintas regiones del país sudamericano, atrayendo a decenas de jóvenes a participar en estas peligrosas convocatorias.















