Javier Velázquez/Grupo Marmor
Con un Centro Administrativo Municipal abarrotado, bajo lluvia y rodeado de alcaldes, legisladores, empresarios, exgobernadores y liderazgos nacionales del PAN, el alcalde Alfonso Martínez Alcázar rindió su segundo informe de gobierno de su tercera administración, un mensaje centrado en tres ejes: infraestructura, lo humano y el legado.
Desde el inicio, el edil dejó clara la narrativa de su gobierno: nada ha sido improvisado, todo, dijo, responde al proyecto de Gran Visión Morelia Next 2041, trazado desde 2016 para llevar a la ciudad a sus 500 años, para agilizar el informe, echó mano de LIA, la asistente virtual municipal con inteligencia artificial que concentra toda la información de obras y programas del Ayuntamiento.
El primer eje fue la infraestructura. Martínez presumió que Morelia no solo es mancha urbana, sino un municipio extenso con una deuda histórica con el campo, con maquinaria propia (8 volteos, 3 motoconformadoras, 5 bulldozer, retroexcavadoras y pipas) se han rehabilitado 826 kilómetros de caminos rurales, el equivalente a ir de Morelia a Monterrey, 176 de ellos solo este año.
En la ciudad, destacó los parques lineales de Boulevard García de León y Avenida Quinceo, ambos de la misma longitud, con iluminación, internet gratuito y áreas para mascotas, y el que está en proceso en Riva Palacio, que conectará el centro con el norte, todo ello, explicó, forma parte del rescate del Distrito 4.0, donde antes estaba la antigua central camionera en manos de la delincuencia y hoy se levanta el Centro Administrativo de 11 mil metros cuadrados, el más grande del país hecho por un municipio sin deuda.
En materia ambiental y de servicios, afirmó que Morelia se mantiene verde todo el año sin usar agua potable, al regar con agua tratada de tres plantas ubicadas en el boulevard, Ocolusen y La Mintzita, además, obtuvo por cuarta vez la Escoba de Platino como una de las ciudades más limpias del mundo y se pasó de 74 mil a 95 mil luminarias, con 56 obras de alumbrado que benefician a 390 mil personas.
El alcalde abordó también las inundaciones, que atribuyó a lluvias atípicas que en una hora dejan lo de tres semanas, aseguró que se han resuelto puntos históricos como García de León, Camelinas, Fiscalía y salida a Quiroga con el dragado de 82 kilómetros de ríos y drenes, de donde se han retirado 172 mil toneladas de basura, el equivalente a llenar el Estadio Azteca con 20 metros de altura.
En obra vial, informó que este año se alcanzarán 115 kilómetros de reencarpetamiento y 104 kilómetros de calles integrales con banquetas, rampas, árboles e iluminación, con la meta de cerrar la administración con 3 mil millones de pesos invertidos en obra pública, 300 por ciento más que en 2015-2018.
El segundo eje, lo humano, lo leyó en forma de cartas. Una dedicada a Morelia, donde dijo que lo más valioso recuperado fue la esperanza, y otra a las niñas, niños y jóvenes, destacó la Estancia del Adulto Mayor con 54.9 millones de pesos de inversión, el modelo Montessori en comunidades, las ludotecas, las escuelas de futbol y el Centro de Autismo con 200 familias atendidas.
En el cierre, el legado, defendió a la Policía de Morelia como columna vertebral. Recordó que en 2015 Morelia era la única capital sin policía propia y recibió 20 elementos, hoy, el 53 por ciento son mujeres, 60 por ciento de los mandos son femeninos, y fue la primera en acreditar control y confianza al 100 por ciento y en levantar denuncias, en esta etapa se sumaron 80 Ram, 20 Charger y 30 Raptor, y el C4 con 7 mil 800 cámaras, lo que ha permitido bajar homicidios 22 por ciento, robo a casa 13 por ciento y a comercio 36 por ciento.
Finalmente, anunció lo que sigue en el último año: el Centro Cultural y de Convenciones y la conversión del Palacio Municipal en Museo de Arte Contemporáneo y Audiovisual interactivo, cerró con una carta a su abuelo, su inspiración para entrar al servicio público, al asegurar que quiere ser recordado no por cuántas calles inauguró, sino por cuánto amó a Morelia.



















