Redacción / Grupo Marmor
La temporada de lluvias ha incrementado la presencia de mosquitos, y con ello, surge la duda de por qué estos insectos prefieren picar a ciertas personas más que a otras. Especialistas señalan que la respuesta no radica en el mito de tener la “sangre dulce”, sino en factores biológicos como la química corporal, la emisión de dióxido de carbono y el calor que emite el cuerpo.
De acuerdo con diversos estudios médicos, los mosquitos son atraídos principalmente por el dióxido de carbono que los humanos exhalan al respirar, lo que vuelve más propensas a las personas que realizan actividad física constante y a las mujeres embarazadas. Además, sustancias químicas liberadas a través del sudor, como el ácido láctico, el ácido úrico y el amoníaco, generan un olor particular en la piel que resulta ser un poderoso imán natural para estos insectos.
Otro factor determinante es el calor corporal; las personas con un metabolismo más acelerado o una temperatura más alta son detectadas con mayor facilidad a distancia. Para evitar la propagación de enfermedades transmitidas por vector, que en casos graves pueden dejar a los pacientes sin vida, las autoridades sanitarias de Michoacán recomiendan a la población el uso de repelentes, evitar vestir ropa de colores oscuros, ya que atrae visualmente a los mosquitos, y mantener los patios libres de cacharros con agua estancada.


















