Por Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor
Para muchos europeos ha sido el peor verano de sus vidas: una intensa ola de calor ha atravesado prácticamente todo el continente europeo generando temperaturas superiores a los 40 grados en varias ciudades.
Los respectivos ministerios de salud pública europeos reconocen un exceso de fallecidos a causa de los golpes de calor y, las cifras preliminares documentan 35 mil muertos hasta julio.
Solo la mortalidad excesiva en tres de los países más grandes de la UE, como son Alemania, Francia y España superó los 25 mil muertos, según las cifras nacionales provisionales. Y, ello sin contar todavía el mes de agosto entero.
Las olas de calor consecutivas en Europa occidental desde mayo han batido récords históricos de temperatura en cientos de estaciones meteorológicas. Los científicos afirman que el calentamiento global provocado por el ser humano está haciendo que estos eventos extremos sean más frecuentes e intensos.
Alemania, tradicionalmente un país preparado para el invierno reportó 14 mil decesos relacionados con la ola de calor, desde el 6 de abril hasta el 9 de agosto; varias ciudades alemanas registraron temperaturas superiores a los 35 grados centígrados. La agencia de salud pública del Instituto Robert Koch informó que 9 mil 600 personas murieron solo, en la semana del 22 al 28 de junio.
También España ha sufrido una afectación acuciosa derivada de las temperaturas: “Hay 4 mil 947 muertes que pueden atribuirse al calor entre mayo y la segunda quincena de agosto. Sería el peor año registrado”, de acuerdo con el Instituto de Salud Carlos III.
Diferentes países calculan y presentan sus datos de distintas maneras. En la mayoría de los casos, el calor agrava condiciones de salud preexistentes como enfermedades respiratorias o cardiovasculares y las víctimas mueren de un infarto, un ictus o insuficiencia renal.
A su vez, Francia que estuvo varias semanas con el 98% del país en alerta por elevadas temperaturas, reconoce un exceso de muertos por estas olas de calor consecutivas.
El Ministerio de Salud francés dio a conocer que, entre finales de mayo y el 22 de julio, fallecieron 7 mil 300 personas y reconoció que el recuento de muertos será muy superior una vez que se haga el conteo de agosto.
Además, el mediterráneo está siendo una bomba de calor térmica: en Italia, todavía esta semana mantienen la alerta por un calor que incluso llegará a los 45 grados en partes como Sicilia.
“Los modelos sugieren que murieron 2 mil 700 personas más de lo habitual solo entre el 22 y el 28 de junio y los epidemiólogos han dicho que el total de muertes atribuibles al calor en Italia probablemente estaría entre 5 mil y 8 mil personas cuando se registre formalmente”, de acuerdo con Il Messagero.
Otros países europeos que ya han reportado cifras excesivas de fallecidos incluyen a Reino Unido, donde la agencia de seguridad sanitaria afirmó que las olas de calor de, mayo a junio, provocaron 2 mil 877 muertes asociadas al calor.
Precisamente, en mayo pasado, la Organización Mundial de la Salud informó que la mortalidad relacionada con el calor en el continente europeo aumentó más de 30% en los últimos 20 años. El continente europeo está siendo uno de los más afectados por el cambio climático.



















