Haakon VIII ya es el nuevo rey de Noruega

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Por Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor

Muerto el monarca Harald V se dio inicio al proceso sucesorio y este martes, su hijo se ha convertido en el rey Haakon VIII, en una ceremonia protocolaria suntuosa, en la que adoptó el lema de su padre: “Todo por Noruega”.

El nuevo monarca no tendrá el camino nada fácil dado que su padre era muy popular y querido entre los noruegos quienes siguen rendiendo tributo y llenando de flores los alrededores del palacio real.

Haakon es el cuarto rey en encabezar la monarquía moderna de Noruega, ya que fue restaurada en 1905 tras la independencia del país de Suecia. Entre sus primeros deberes como monarca ha dirigido un mensaje al Gabinete.

Como príncipe heredero, Haakon trabajó estrechamente con su padre mientras cumplía con sus deberes reales y, en los últimos años, recibió más responsabilidades, actuando cada vez más como regente cuando el rey Harald estaba enfermo o ausente. Haakon es tataranieto de la reina Victoria de Gran Bretaña.

En cuanto a la línea sucesoria, su hija Ingrid Alexandra, de 22 años, se convierte ahora en la princesa heredera y heredera al trono noruego. La Constitución fue modificada en 1990 para otorgar a las mujeres el derecho a heredar el trono, por lo que la princesa heredera Ingrid Alexandra está en la línea de ser la primera jefa de Estado femenina de Noruega, desde el siglo XV.

Eso sí, habrá que ver cómo afecta a la familia real los escándalos que rodean a la nueva reina noruega Mette-Marit quien sigue pidiendo disculpas abiertas por sus vínculos en el pasado con el pedófilo Jeffrey Epstein.

También están el caso judicial con varias denuncias por agresiones sexuales contra su hijo Marius Borg, fruto de su relación con otro hombre antes de conocer a Haakon.

Nacido en 1973, el rey Haakon es el hijo menor del difunto rey y la reina Sonja y se convirtió en príncipe heredero en 1991, con tan solo 17 años, tras la muerte de su abuelo, el rey Olav V.

De su biografía se sabe que decidió estudiar ciencias políticas en la Universidad de Berkeley y a su regreso a Noruega conoció a Mette-Marit, una plebeya que le robó el corazón. Ella entonces ya era madre soltera de un niño de cuatro años cuyo padre había cumplido condena por posesión de cocaína.

La popularidad o la impopularidad del nuevo monarca dependerá en buena medida de todas las controversias que rodean a la nueva reina y de la prudencia que tenga al respecto.