Redacción / Grupo Marmor
Una familia homoparental en el municipio de García, Nuevo León, denunció un acto de discriminación por parte de una escuela privada de orientación católica que intentó condicionar la inscripción de su hijo por tener 2 papás. A través de un video en redes sociales, Jazael Figaroa detalló que, tras un examen psicológico donde el menor llamado Tadeo habló sobre su estructura familiar, la directora del plantel cambió de actitud drásticamente y les reclamó que de haberlo sabido desde un principio les habrían negado el cupo.
A pesar de la negativa inicial, la autoridad religiosa de la institución ofreció aceptar al niño bajo un periodo de prueba y con una serie de reglas que los afectados calificaron como discriminatorias y humillantes. Entre las exigencias, se estipuló que solamente 1 de los hombres podría registrarse oficialmente como tutor, obligándolos a ocultar su relación ante los docentes y otras familias, además de sugerirles que evitaran darse muestras de afecto dentro de su propia casa con el pretexto de no confundir al menor en su desarrollo.
Ante la indignación provocada por estos señalamientos, el esposo de Jazael salió del plantel llorando junto con el niño, decidiendo rechazar las condiciones y abandonar el proceso de admisión por completo. Los padres de Tadeo concluyeron que su principal prioridad es garantizar la seguridad emocional de su hijo, señalando que no podían confiar en un lugar donde corría el riesgo de sufrir acoso escolar al ser tratado de forma diferente y oculta desde el primer acercamiento con las autoridades educativas.



















