Redacción / Grupo Marmor
Una ola de versiones no confirmadas sobre el presunto estado crítico de salud del exmandatario cubano Raúl Castro, de 95 años, ha generado incertidumbre internacional ante el hermetismo absoluto del gobierno de La Habana. Diversos reportes difundidos en medios fuera de la isla señalan que el hermano de Fidel Castro habría sufrido un accidente cerebrovascular (ACV) y se encontraría bajo asistencia mecánica para mantenerse con vida; sin embargo, ni el Partido Comunista de Cuba, ni las Fuerzas Armadas, ni la representación diplomática en México han emitido un parte médico ni una postura oficial al respecto.
Los informes iniciales, sostienen que el exlíder militar permanece bajo estricta vigilancia médica en medio de un silencio institucional que emula el manejo histórico sobre la salud de los altos mandos de la revolución. “El régimen aún no ha comunicado nada de manera oficial”, señalan los reportes periodísticos respecto al cuadro clínico de Castro Ruz, mientras analistas destacan que la falta de transparencia gubernamental suele alimentar la especulación en momentos de alta tensión económica y política dentro de la isla.
En paralelo a las versiones sobre su deterioro físico, han trascendido reportes que sugieren que la cúpula gobernante podría utilizar un eventual traslado médico como fachada para iniciar una evacuación hacia el extranjero. Según estas versiones, sectores de la élite cubana contemplarían destinos como España o la región de Calabria en Italia para un exilio de familiares y allegados, argumentando que “tienen miles de millones de dólares para mantener esa estructura”, mientras su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, mantendría contactos con emisarios estadounidenses en medio del colapso de los servicios públicos y el desabasto generalizado en el país.
La última aparición pública verificada del exmandatario ocurrió el pasado 13 de agosto de 2026, cuando asistió en uniforme verde olivo a una gala en el teatro Karl Marx de La Habana junto al presidente Miguel Díaz-Canel con motivo del centenario del nacimiento de Fidel Castro. Aquella presencia en el recinto capitalino rompió con una prolongada ausencia de la vida pública, luego de no haber asistido al tradicional acto del 26 de julio por el aniversario del asalto al cuartel Moncada, evento cívico al que no faltaba desde hacía más de tres décadas.
Sin un comunicado oficial que confirme o desmienta su gravedad, la incertidumbre sobre su estado de salud reaviva las alarmas sobre el futuro de la estructura de poder en Cuba y la estabilidad del gobierno de Díaz-Canel frente a la creciente presión social interna.



















